Nuestro primer campamento familiar en Bear Lake












































Matías soñaba con comer malvaviscos en una fogata así que Chela iba a ir con su rama de campamento y con gusto acepatamos su invitación. Estaba resfriándome y por un momento pensé que no iba a ser una buena idea ir, pero de verdad que una mamá puede hacer cualquier sacrificio por un hijo y quería ver la cara de mi Mati cuando tostara su malvavisco en el fuego y ver como disfrutaba de cada momento durante esta nueva experiencia.

Fue bien chistoso porque después que se comió varios malvaviscos (marshmallows) y me vino a contar su experiencia me dijo: Mamá hay unos niños que tienen salchichas y yo no pude dejar de reirme porque yo le dije que le iba a llevar salchichas también pero con las prisas se nos olvidaron...así que le dije a Marcelo que le dijera a algún hermano que le regalara una a mi hijo y dice que si le regalaron una y el vino bien contento a decirme que ya se habia comido una " achicha" como dice él.

El lago tiene un precioso color turquesa y me trajo lindos recuerdos de las playas de Cancún en mi querido México. El arena es bastante suave y con muchas conchitas y el agua despues de medio dia se siente rica para este verano tan caliente.

Matías encontró muy buenos amigos mucho mas grandes que el pero super lindos y pacientes (Stephanie, Joshua y Jessica Aragón) que lo enseñaron a surfear y disfrutaron haciendo castillos de arena y enterrando tesoros ( pues ahora le encanta todo lo que tiene que ver con piratas).

Ya estoy planeando regresar en Agosto con mas familia pero llegarémos a un hotel porque mi Sofi no disfrutó tanto de dormir en una tienda....le gustó gatear adentro de la tienda y rodarse pero tardó bastante en quedarse dormida, menos mal que los brazos de Marcelito son su lugar favorito para dormir.

Difrutando de una tarde en el Cañon de Provo














A Matías le encanta ir a una cascada que se llama "El Velo de la novia" porque los niños pueden mojarse los pies y subir entre las rocas por la cascada y aunque el agua esta helada lo disfruta tanto, pero esta vez subió tanto que tuve que ir a buscarlo y cuando iba subiendo y sintiendo como mis pies se ponían morados por el agua tan fría no pude dejar de recordar cuando yo era niña y no me importaba la temperatura del agua cuando ibamos de vacaciones, yo me la pasaba días enteros sumergida en las albercas y en el mar sin importar que tan fría estuviera el agua...ahora prefiero que el agua este un poco mas calientita...pero una vez más comprobé que puedo soportar cualquier cosa por mis hijos porque Marcelito me dijo que como yo lo había dejado subir tanto entonces yo sería la que lo tendría que traer de vuelta y bueno despues de unos minutos ya no se sentía tan helada.

Matias visito el lugar donde trabaja su papá









Comcast invitó a todos los hijos de sus empleados y los recibieron con juegos, dulces y regalos. Mati enseguida se sentó frente a su computadora y se puso los audifonos, es tan chistoso, todas las mañanas cuando se despide Marcelo le dice que se quiere ir a trabajar con el y se queda llorando.

Celebrando el aniversario del museo de los Dinosaurios






























Dylan, Sahily y Alexia Dixon, Joshua y Anthony Jaimes, Kristelle y Tonali Bruno, Allyson y Kevin McMurry con sus respectivas mamás ( mis amigas Denise, Ruth, Lulu y Jessica) nos reunimos en el Museo un Lunes por la mañana para que nuestros hijos participaran en varias actividades que el museo tendría para los niños esa semana por motivo del aniversario. Después nos fuimos a desayunar a un supermercado que tiene una gran variedad de comida porque queriamos conocer la nueva tienda que recien se habia inaugurado. (Harmon's Bangerter Crossing) Tienen que ir a probar los postres, son deliciosos les recomiendo los Eclair's y un postre arabe que se llama Baklava.

Celebrando el 4 de Julio!



















A Marcelo y a mi nos gusta mucho celebrar este día y ahora que Matías ha crecido tambien disfruta del desfile y de los fuegos artificiales. Planeábamos llegar más temprano al desfile pero afortunadamente no fue necesario porque encontramos un buen lugar para poner nuestras sillas y disfrutar de ver las caras de asombro de nuestros hijos. A Matias le encanta ver las bandas (marching bands) porque le gusta mucho tocar los tambores y Marcelito siempre dice que el no lo va a dejar que entre a una banda cuando este en la escuela porque sólo son para los niños "nerds". Después del desfile encontramos a unos amigos (Familia Bruno) y junto con ellos caminamos por la Feria de Provo, en la tarde visitamos a los abuelitos Del Lago y nos invitaron a comer con ellos y finalizamos el día recostados en el pasto viendo los fuegos artificiales, no se por que a Marcelito le gustan tanto...